CIUDAD DEL VATICANO.- El juicio penal contra el ex mayordomo del Papa, Paolo "Paoletto" Gabriele, en el caso por las filtraciones a la prensa de documentos secretos de la Iglesia (conocido como Vatileaks), cuya primera audiencia fue ayer, continuará el martes y podría concluir tras sólo cuatro jornadas.

El acusado compareció acompañado de su abogada, Cristiana Arru, con un traje gris y una camisa blanca y proyectó serenidad durante la primera sesión. Aunque ya confesó su responsabilidad, va a declarar en audiencia el martes, acusado de robo agravado, por lo que podría ser penado a cuatro años de cárcel. Si es condenado, tendría que cumplirlos en Italia, pero el Pontífice podría indultarlo.

En su casa se encontraron 82 cajas llenas de documentos, algunos secretos que procedían directamente del escritorio de Benedicto XVI, con quien lo unía una extrema cercanía; un cheque por 100.000 euros extendido a nombre del Papa y un libro de gran valor del siglo XVI, regalos que Gabriele aseguró que quería devolver.

El presidente del tribunal del Vaticano (donde Gabriele vive y es ciudadano), Giuseppe Dalla Torre, dio a entender que el proceso podría terminar en ese breve plazo. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, señaló, sin embargo, que no hay una fecha establecida para el final del proceso. Uno de los testimonios más esperados será el del secretario particular papal, monseñor Georg Gänswein, considerado por algunos como la eminencia gris de Benedicto XVI.

Desde comienzos de año se filtraron a la prensa continuamente papeles del clero, con sospechas de corrupción, negocios poco transparentes del Instituto de Obras Religiosas (conocido como el Banco Vaticano) o sobre un complot de asesinato contra el Papa, que evidencian una lucha de poder interna. (DPA-Reuters-AFP-Télam)